Navarreros por el mundo. Maru Trillini. Sueños y vivencias de un «alma viajera»
03/04/2025
Guillermo Ibarra

Se considera «alma viajera» a aquella persona que conocemos y estimamos, más allá del tiempo que haya pasado sin poder abrazarla. Maru Trillini es una de ellas, una hija de Navarro que ha compartido el camino seguramente con mucha gente amiga en su juventud, y ahora, ya recibida de arquitecta anda por la vida regalando vitalidad, esperanza y ansias de seguir creciendo. Por lo que pudimos observar en redes, en ella todo es disfrute a pesar de los kilómetros que la separan de su pueblo natal, nuestro pueblo. «La nena» de Claudia y Miguel ya se recibió de arquitecta, voló y en su vida ha llegado el momento de seguir creciendo pasándola bien; tan simple como eso. En su vertiginoso trayecto conoció ya 20 países y actualmente está viviendo en Australia. Nuestra revista, volviendo un poco al estilo que la distinguió en sus primeros años, buscó esta nota de color, distinta, que toca la perspectiva y la manera de ver las cosas de una joven navarrera, hoy en Oceanía, persiguiendo sueños del otro lado del mundo. No los entretenemos más; que mejor que la propia Maru nos cuente sobre su derrotero por el mundo, sus experiencias, vivencias personales y sobre las sensaciones que le provoca la lejanía con el lugar donde nació, creció y se desarrolló….
«Viajé por 20 países y me encanta conocer nuevas culturas, gastronomías, arquitectura y paisajes. Hace dos años que vivo en Australia, donde trabajo en las oficinas de una empresa que construye parques solares. Al principio, trabajar en inglés fue un desafío, pero ahora ya es parte de mi día a día. En este tiempo hice amigos de distintos países. La semana pasada ayudé a un amigo de Irlanda y a una amiga de Estonia a comprarse un mate por una página web. A los argentinos nos encanta compartir nuestra cultura y mostrar todo lo bueno que tiene nuestro país. Conocí gente de todo el mundo, pero me puse de novia con un argentino de Catamarca. De todos los lugares que visité, los que más me impactaron fueron Japón y Tailandia. En Japón, todo es súper ordenado y la gente es muy respetuosa; te saludan con reverencias en todos lados. Inclusive hay un lugar donde hay ciervos libres por toda la ciudad y también aprendieron a saludar con reverencias cuando les das comida, una locura! Tailandia, en cambio, es mucho más caótica. El tránsito es un quilombo, pero una de las cosas más divertidas es alquilar una motito y recorrer por todos lados con vistas increíbles. Viajando se vive todo muy intenso, podes tirarte en paracaídas, bucear entre tiburones, acampar en una isla en el medio de la nada sin conexión a internet y que se acerquen dos nenas nativas de la isla que no hablan ningún idioma que conozcas, pero te das cuenta que quieren hacer amigos porque te regalan caracoles. Por dar solo algunos ejemplos. Se viven muchas experiencias. Tuve la suerte de compartir parte de mi viaje con mi hermano, Santi. Además, mis papás vinieron a visitarnos y viajamos los cuatro juntos por Australia. Quedaron encantados con este lugar! Obvio que se extraña estar en casa, pero sé que siempre puedo volver y que los míos van a estar ahí; no los cambio por nada. Ahora estoy en una etapa en la que quiero aprovechar para viajar, trabajar en un país que ofrece muchas oportunidades y hacer amigos de todas partes».
Maru Trillini, de Navarro y por el mundo!!!
(Si esta nota sirvió al menos para que quienes la extrañan la sientan un poquito más cerca, tarea cumplida…)